miércoles, junio 08, 2005

Desayuna como rey, come como principe y cena......

"Desayuna como rey;
come como príncipe, y
cena como mendígo". Refrán pópular

Parece a primera vista un concepto más, pero en realidad encierra en esa sabiduría cotidiana toda una regla básica para ordenar nuestros hábitos alimenticios, la vida moderna para algunos nos a hecho correr para todo y saltarnos esas sencillas reglas que al violarlas pagamos de muy diversas maneras en nuestra salud, actitud y desempeño diario.

El tener un buen desayuno nos asegurará según los expertos, la energía necesaría para nuestro desempeño mental y físico, en cambio un pobre desayuno, a destiempo y con alimentos no balanceados, minará nuestros nervios, ágilidad mental y traerá desordenes alimenticios, por llegar demasiado hambriento a la siguiente comida.

Consumir un lunch o comida de medio día, balanceada, comoda y de facíl digestión, con la proporción de proteínas, carbohidratos, verduras y vegetales, o quizá lacteos poco grasos, produciran un aporte de energia y nutrición para soportar el resto de la jornada, y harán que lleguemos a la cena, con menos apetito y a realizar una merienda frugal, ligera y sin muchos estímulantes para tener un sueño reparador y contínuo.

Alguna véz me he puesto a revisar mis libros de dietas, que tengo miles, pero no he seguido realmente a muchos, dicho con sinceridad, y encuentro que todos son coincidentes al menos en esa cuestión de las proporciones de comida durante el día, y del consejo del balance en los tipos de alimentos.

Es impresionante la cadena de eventos de nuestra actitud que depende de una alimentación balanceada, no en balde algunos afirman que "Somos lo que comemos".

Así que no obstante el ritmo de vida que llevemos, es necesario hacernos la pregunta de sí estamos equilibrando nuestros alimentos, pues de lo contrario podría deberse a ello muchos de los transtornos y resultados de nuestro carácter, derivado de lo que comemos, las cantidades y tipos de alimentos que consumimos, con independencia de nuestra edad, sexo, actividad deportiva y demás temas que nos hagan singulares.

Bueno tampoco hay que exagerar pero el lograr un proceso de cambio de hábitos hacia la conservación de nuestra salud y la liquidación inmediata de la "hipoteca de desorden alimenticio" es altamente gratificante y sano; ya que hemos contratado sin querer incluso hacia futuro riesgos insospechados y estos pueden tomarnos por sorpresas y rompernos la alegría.

Necesitamos cambiar de hábitos, si queremos resultados diferentes en el espejo y en nuestra actitud, renovarse o morir dicen por ahí, así que te invito a compartir una taza de café y a conocer tu opinión sobre esta sugerencia práctica.

2 comentarios:

Pancho dijo...

¿Desayunar mucho ayuda a perder peso?

http://www.muyinteresante.es/idesayunar-mucho-ayuda-a-perder-peso?

Anónimo dijo...

Gracias por el articulo!!!, nadie me entiende cuando digo que para mi la cena no es tan importante como el desayuno y el almuerzo, y la verdad siempre lo he echo asi y mi indice de masa corporal se encuentra siempre dentro del rango, menos en mis embarazos que me tenia que levantar a comer a las 3 de la manana.