
PRUDENCIA
Prudencia viene del latín "prudentia" y este del griego "phronesis". Este concepto lo introdujo Aristóteles en sus estudios de la ética. Su definición era "conciencia", o sea comprender la diferencia entre el bien y el mal. La palabra "phronesis" viene de "phroneo", que significa "comprender". Aristóteles diferenciaba la phronesis de la epistheme (ciencia), intellectus (inteligencia), sophia (sabiduría), el tekne (arte), y la polis (política).
Valentín Duque me regaló otra versión. Me dice que viene del latín prudentia y a su vez del latín "pro videntia " o sea el que ve por adelantado o ve por delante, el que es prudente. También de ahí deriva la palabra "providencia"
La Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela. De comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado. De crear respetando los sentimientos, la vida y las libertades de aquellos quienes se puedan ver afectados por tu creación, sea tecnológica o artística.

Es una de las cuatro virtudes cardinales, junto
con la Justicia, la Templanza y la Fortaleza. Se
llaman así porque son el principio y el fundamento
de las demás virtudes.
La prudencia es la virtud que permite discernir
con moderación, sensatez y buen juicio,
en toda circunstancia, respecto del verdadero
bien, eligiendo medios rectos para realizar los
actos que sean necesarios concretar.
Santo Tomas se refería a la Prudencia como la
regla recta de la acción. El hombre prudente
decide y ordena su conducta según este juicio,
aplicando los principios morales a cada
caso y superando las dudas que puedan surgir
respecto del bien que se debe hacer y el mal
que se debe evitar. Es por lo tanto la Prudencia,
la virtud por excelencia que guía directamente
el juicio que efectúa la consciencia.
La Prudencia no se debe confundir con timidez,
temor, falta de decisión o de carácter,
sino que debe ser la virtud que conduce a las
demás virtudes, indicando las reglas que están
en juego.
No se puede dejar de mencionar que esta virtud
se encuentra considerada dentro de las “tres
P” de las operaciones de inteligencia: Paciencia,
Perseverancia y Prudencia.
Esta virtud obliga a no perder de vista el por
qué de la acción que se está realizando. Al no
estar presente la prudencia, la virtud puede
terminar siendo un fin. Lo anterior se puede
entender de mejor forma, al ejemplificarla con
la sinceridad: Al ser sincero sin prudencia, se
puede llegar a un desenfreno verbal que dañe
a terceras personas y presente como un
desubicado al emisor.
Al respecto, es conveniente recordar que las
virtudes pueden generar dos tipos de vicios:
Uno que es abiertamente contrario a la virtud
y otro que tiene la apariencia de virtud, pero
que es un exceso de ella. Ejemplificando lo
anterior, podemos apreciar que respecto al
trabajo, lo contrario es la pereza y el exceso
es el trabajar sin límites o ser trabajólico.
La prudencia invita al que la cultiva, a discernir
en toda circunstancia sobre el verdadero
bien y a elegir los medios rectos para
realizar determinados actos. El hombre prudente
medita sus pasos, requiere información,
analiza y llega a conclusiones que le permiten
superar las dudas que le pudieran surgir respecto
del mal que se debe evitar y el bien
que se debe hacer.
En nuestros días el citar a la Prudencia como un Concepto poderoso es un reto mayúsculo, porque parece que es un bien de la ciudad y de los ciudadanos perdido, cuantas historias cotidianas podemos encontrar en todos los medios posibles sobre quienes perdieron la Prudencia y realizaron los actos más aberrantes, desde pegarle a unos niños, abofetear a la esposa, ofender a los empleados en público, alardear de la riqueza enfrente de los pobres, hasta matar a inocentes porque se cree ofendido y no aceptado, tal y como recientemente ocurrió en Virginia tech.
Es increíble, cómo y porqué se pierde la prudencia, por causa verdaderamente pequeñas, por ello ¿qué les parece este tema para conversar, reflexionar y compartir?, en estas páginas de blogeros que tenemos la inmensa fortuna de contar con este medio maravilloso, pues así con esos pequeños apuntes, podrémos conocer tu valiosa opinión que nos hagas el favor de compartir, y decirnos qué opinas sobre la prudencia, te esperamos con una taza de buen café aromático y con el adecuado balance de aroma, sabor y una prudente cantidad.....Los saluda con afecto el profe